Vacacionar en San Miguel de Allende es una de las vivencias más gratas que se pueden tener, desde un punto de vista turístico. Especialmente por lo que se refiere a su arquitectura, viajar a este municipio del estado de Guanajuato es un verdadero deleite. Pero además, la infraestructura vacacional con la que cuenta San Miguel de Allende, es de las más atractivas de México. Requerimientos como el alojamiento, el transporte, la gastronomía y las diversiones a disfrutar, son aspectos que los servicios y comercios de San Miguel de Allende satisfacen plenamente. Veamos cuales son algunos de los puntos de mayor interés que hay en esta ciudad del Bajío, y cuáles son las opciones de transporte que más conviene utilizar allí.

Para efectos de trasladarse en San Miguel de Allende, una buena recomendación es la de utilizar los autobuses que recorren las distintas poblacionesde este municipio del estado de Guanajuato. Es una vía económica, cómoda y segura para hacerlo, especialmente si se proyecta conocer lugares cercanos a San Miguel de Allende, como Atotonilco, por ejemplo. Ahora bien, para el caso de traslados en el interior de la ciudad de San Miguel de Allende, lo más aconsejable son los taxis. Estos vehículos cobran una tarifa aproximada de 15 pesos por kilómetro y medio de viaje. En cuanto a los autobuses locales, estos son nombrados por los lugareños como “urbanos” y manejan una tarifa de 4 pesos. Al incluir numerosos barrios y vecindarios de San Miguel de Allende en sus recorridos, tomando como base el centro de la ciudad, estos autobuses son bastante accesibles y prácticos para los viajeros. Los autobuses locales de esta ciudad guanajuatense, se pueden abordar a intervalos fijos, desde las 6 de la mañana y hasta las 10 de la noche. Basta con buscar el nombre del barrio o destino de arribo deseado, escrito en el parabrisas de la unidad.

Como se ha comentado, existen diferentes medios de transporte que se pueden tomar en San Miguel de Allende. No obstante, de entre todos ellos, sin duda que caminar es lo más recomendable. Y es que la gran riqueza arquitectónica de este lugar, hace que un simple paseo, se vuelva una ocasión privilegiada de descubrimiento y goce estético. Bastarían las muchas construcciones sacras con las que cuenta esta magnífica ciudad, para hacer que un recorrido por sus calles, plazas, callejones y avenidas, contemplando tales tesoros, se transforme en una experiencia única y memorable, para cualquier turista de México o del extranjero.